Proceso de terapia
Protocolo actuación terapia

Un proceso estructurado, personalizado y basado en la evidencia
Como Psicóloga sanitaria el enfoque que aplico es integrador. Esto significa que utilizo herramientas y fundamentos teóricos de diferentes modelos de la Psicología clínica, adaptándolos a las necesidades de cada persona.
Destacan especialmente las intervenciones desde el enfoque cognitivo-conductual y las terapias de tercera generación o contextuales, siempre con una base científica y orientadas a resultados.
Más allá del modelo concreto, el proceso terapéutico lo desarrollo en tres grandes fases:
Evaluación
Comprender antes de intervenir
La primera etapa es fundamental. Antes de generar cambios, necesitamos comprender en profundidad qué está ocurriendo y por qué.
Durante esta fase se realiza:
- Formulación de hipótesis: comprender el origen y mantenimiento del problema.
- Selección de conductas clave: identificar qué está sucediendo exactamente y cómo se manifiesta.
- Análisis de variables: determinar qué factores personales, emocionales, ambientales o relacionales influyen en la situación.
- Análisis funcional: organizar toda la información para entender cómo se relacionan pensamientos, emociones y conductas.
- Diseño del plan de intervención: establecer la estrategia terapéutica más adecuada.
- Devolución y establecimiento de objetivos: compartir contigo las conclusiones y acordar metas claras, realistas y personalizadas.
En esta fase construimos una hoja de ruta conjunta.
Intervención
Trabajar para generar cambios reales
Una vez definidos los objetivos, comenzamos a aplicar herramientas específicas orientadas a producir cambios significativos en tres niveles fundamentales:
- Nivel cognitivo: trabajamos sobre pensamientos, creencias y patrones de interpretación.
- Nivel emocional: regulación emocional, comprensión y validación de emociones.
- Nivel conductual: modificación de hábitos, conductas problema y desarrollo de nuevas habilidades.
Las sesiones pueden incluir ejercicios prácticos, entrenamiento en habilidades, tareas entre sesiones y herramientas adaptadas a tu situación concreta.
La terapia no es solo hablar; es un proceso activo orientado al cambio
Seguimiento
Cuando comienzan a observarse mejoras claras en las áreas trabajadas, paciente y profesional acordamos reducir progresivamente la frecuencia de las sesiones.
Una vez que los cambios se mantienen de manera estable, se procede al cierre del proceso terapéutico
En definitiva
El trabajo terapéutico implica evaluar y comprender la problemática por la que la persona solicita ayuda, analizando su origen y el malestar que genera a nivel emocional, psicológico, físico y relacional.
Tras una evaluación exhaustiva y un adecuado análisis funcional, identificamos las áreas de dificultad y establecemos conjuntamente los objetivos y estrategias más adecuadas para tu caso.
Finalmente, realizamos un seguimiento que garantiza que los cambios no sean puntuales, sino estables y duraderos.
Porque el objetivo de la terapia no es solo aliviar el malestar, sino dotarte de herramientas para afrontar tu vida con mayor seguridad, equilibrio y autonomía.
